Alstom invierte 500 mdp para fabricar los carros del Tren Maya

El fabricante de trenes francés Alstom iniciará la producción de los carros del Tren Maya a mediados de 2022. Para ello, invertirá alrededor de 500 millones de pesos (mdp) en su planta ubicada en Ciudad Sahagún, Hidalgo, donde se producirá la orden de 42 carros por 36,563 mdp adjudicada a la empresa en mayo de este año.

“Las inversiones se harán en la planta. En dos naves se construirán los vagones del tren, las vías de prueba y algunos elementos adicionales”, dijo en conferencia de prensa Maite Ramos, directora general de Alstom en México. “Adicionalmente, hay inversiones en un tema que es muy importante, que es la capacitación”, agregó, sin dar mayores detalles.

Alstom reunió a más de 130 proveedores mexicanos para hacer distintas evaluaciones para su participación en el Tren Maya. El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) puso como requisito un índice de 65% de contenido nacional y la compañía francesa ofertó con un índice de 71.3%.

Los primeros trabajos para la fabricación de los vagones comenzaron el pasado junio, cuando se firmó el contrato con Fonatur, afirmó Ramos. La producción en forma comenzará a mediados de 2022 y, de acuerdo con el calendario de entregas de Fonatur, el primer tren deberá estar listo para mediados del año siguiente.

Respecto a una eventual alza en el costo del proyecto, concretamente en los vagones por el incremento en insumos como el acero, Rogelio Jiménez Pons, director general del Fonatur, descartó este escenario debido a las condiciones de la firma de los contratos. “El acuerdo que nosotros ofrecimos fue con un muy buen anticipo para lograr que se garantizaran los precios”, dijo. Sin embargo, agregó que habrá conceptos en los contratos que tendrán que ser modificados por ley, que requiere de adecuaciones ante alzas de más de 7%.

El efecto del nuevo decreto

Sobre el efecto que tendrá el decreto del presidente Andrés Manuel López Obrador para considerar todas sus obras como proyectos de seguridad nacional, Jiménez Pons consideró que traerá una ventaja ante los atrasos del proyecto, que llega hasta cinco meses en algunos tramos no especificados.

“Cualquier ganancia de tiempo es fundamental. Hay muchos trámites que exigen, por ley, tiempo. Por ejemplo, un documento técnico de justificación ambiental, que es un tema de la Semarnat, y tienes que esperar 45 días hábiles para que se resuelva, y son días vitales”, dijo a medios.

En cuanto a las preocupaciones de que el decreto represente un freno en términos de transparencia, el funcionario dijo que no significa no cumplir con la ley. “Simplemente, esos procesos que requerían de tiempo por ley, hay que ahorrarlos. Ese es el objetivo. Estamos hablando fácilmente de dos a tres meses, en algunos casos”.

Fuente: expansión.mx

Publicado en Revista CANAME

26 de noviembre de 2021

Órgano de Difusión de la Cámara Nacional de Manufacturas Eléctricas

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