Panel «Fortalecimiento de la cadena de proveeduría en proyectos de generación»

Inició este panel Angélica Quiñones Juárez, Presidenta de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES) reseñando la situación de la energía solar en México, al respecto informó que a  la  fecha  se  tienen  alrededor de 4 GW de capacidad instalada,  de los cuales el 22% son en generación distribuida y el otro porcentaje son 51 plantas para uso comercial. Resaltó que en el año 2013 se tenía alrededor de 30 MW de capacidad instalada en energía solar y en cinco años esta tendencia aumentó gracias a que se logró que México tuviera un esquema regulatorio, dándole certeza a las inversiones del sector solar, además del compromiso para mitigar los gases de efecto invernadero.

En relación al punto de oportunidad, enfatizó que actualmente en muchos esquemas de generación a  gran escala se están haciendo revisiones, es un sector que se  ha  mantenido  con incertidumbre pero es un  tema que sigue creciendo de manera exponencial. Informó que en México está muy focalizado el crecimiento de generación  distribuida,  básicamente en la región de Nuevo León y Jalisco, pero hay estados como las zonas del sureste que todavía no han alcanzado un crecimiento en este tema.

Compartió que han estado trabajando con la Comisión Reguladora de Energía y consideró importante que como industria de manufacturas eléctricas trabajen  para   fortalecer la cadena nacional, asegurando la calidad y la seguridad en baja tensión, actualmente se tienen los productos certificados bajo normas mexicanas, pero dijo que como Asociación deben verificar el cumplimiento en toda esta cadena, que dé certeza técnica, pero hasta el momento es una verificación voluntaria, no obligatoria. Del universo de empresas identificadas en el tema solar-fotovoltaico, se tienen alrededor de entre 2 y 3 mil empresas y de éstas sólo el 10% cumple y tiene todas las competencias necesarias, por lo que se debe trabajar más en el tema de la certeza.

La Presidenta de ANES refirió que otro tema importante son los instaladores certificados con los estándares de competencia, a la fecha se cuenta con cerca de 2,250, pero si se detona un programa  de  generación  distribuida, la demanda sería de 8 mil instaladores por lo que se  tendría  un  déficit  y  si se habla del tema de equidad, es importante el rezago de mujeres instaladoras certificadas en estos estándares.

Comentó que  México  generalmente es el que está en la proveeduría de las subestaciones y líneas de EPC, pero en la proveeduría de paneles fotovoltaicos, casi siempre son proveedurías extranjeras, por lo que destacó como un punto de oportunidad este tema y empezar a detonar la transferencia tecnológica para México, proyecto  en el que trabaja ya el INEEL. Enfatizó que como sector es importante empoderar a los usuarios finales, pues en la medida que sepan y  conozcan los beneficios que se les ofrece con este tipo  de tecnologías,  comenzarán a usar y exigir lo que les proporciona la energía solar en su consumo eléctrico. Para concluir, indicó que se debe trabajar más en la certeza técnica para los procesos de baja tensión y reforzar e innovar en la digitalización.

El siguiente expositor de este panel fue Leopoldo Rodríguez Olivé, Presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica, él aseguró que el gran reto que tenemos como país es instalar, de aquí al 2024, 36 GW de nueva capacidad, de los cuales, 19 GW  en  la  parte del sector público y 16 en el sector privado, esto significa que debemos instalar prácticamente la mitad en los próximos cinco años y el reto es muy grande.

Afirmó que actualmente hay incertidumbre debido a posibles cambios de reglas, por ejemplo en torno a certificados de  energías limpias, que tienen  que  ver  con  temas de ingresos  de  los  proyectos, lo que causaría retrasos, por lo que consideró indispensable tener la certidumbre que la demanda nacional detone la necesidad tanto para operación y mantenimiento  como para proyectos nuevos.  México  es muy sólido en las industrias eléctrica, automotriz y aeroespacial  y vale la pena especializarse en fabricar componentes de alto valor agregado. Dijo que de aquí al 2024 hay varios proyectos en el sector eólico y solar, pero reiteró el hecho de tener certidumbre de que habrá reglas claras para la inversión de largo plazo.

Agregó que se han identificado barreras que retrasan más la manufactura nacional, entre otras que algunas veces la tecnología que ha llegado en el sector eólico viene de países europeos y nuestra industria eléctrica está más afín a las normas de EUA, es un tema de homologación de normas. La industria, para financiar un proyecto necesita confiar en los proveedores y esa confianza se gana a través de certificaciones, por lo que es indispensable trabajar en las normas.

Rodríguez Olivé compartió que éste es un sector que puede generar muchos empleos, si se llega a 15 GW a finales de esta Administración se generarían entre 35 y 45 mil empleos en el sector eléctrico, señaló como relevante el nivel de normas técnicas que permita aprovechar al máximo las capacidades nacionales y celebró que estén trabajando en esta línea con la Secretaría de Economía y que exista interés por conocer cuáles son los motivadores para lograr la inversión con empresas mexicanas y las ya establecidas en México, dijo no dudar que se pueden manufacturar aquí muchos de los componentes.

Reiteró la necesidad de que prevalezca el marco normativo y jurídico, tener la certeza que hay un mecanismo para colaborar con el sector público y proveerle equipos y proyectos, tener la certidumbre de invertir en proyectos que no van a cambiar las reglas a medio camino, e infraestructura de transmisión, que es, dijo, otra línea para las empresas de CANAME.

Cerró este panel Jorge Gutiérrez Vera, Presidente de COGENERA, quien externó su punto de vista respecto de la situación actual del sistema eléctrico nacional. Recordó que desde la constitución de la Comisión Federal de Electricidad en 1937 las asignaciones presupuestales a ésta para generación, transmisión y distribución han estado muy cargadas del lado de generación, lo que ha provocado que se tenga un sistema de transmisión no tan robusto como se requiere. Aunado a ello, la energía eléctrica ha estado creciendo a tasas superiores al 3%, por encima del crecimiento del PIB nacional, lo que confirma que el sector eléctrico es un motor de la economía nacional y sería un error no darle recursos.

Destacó que se requieren 35 GW que deben implementarse en la actual Administración, que deberán instalarse en los próximos años, así como conocer los programas reales en términos de generación y transmisión. Refirió que han entrado centrales eléctricas importantes, pero éstas han sobrecargado las líneas de transmisión, lo que representa un serio problema, pues CENACE debe garantizar la distribución de la energía eléctrica en la red troncal y busca alta confiabilidad para que los tiempos de interrupción por usuario se reduzcan al mínimo, pero si no existe suficiente capacidad la red de transmisión se estresará aún más, provocando fallas y consideró necesario definir a la brevedad los esquemas de participación del sector privado en la oferta de energía.

Gutiérrez Vera comentó que también se requiere certidumbre  absoluta sobre la evolución de los valores del transporte de la energía, hay contratos ligados que tienen un porteo muy atractivo, permitido por la Ley de Transición Energética para incentivar y fortalecer la generación con energías renovables, y por otro lado, saber cómo van  a  evolucionar   los  compromisos a  cargo  del  gobierno  en  lo  relativo  a transmisión, especialmente los contenidos en el PRODESEN, que posibilitarían modelar los precios marginales locales, de tal suerte que en el nuevo escenario de la Ley de la Industria Eléctrica se pueda saber cuánto costaría portear la energía de un punto a otro. Enfatizó que en los proyectos óptimos de cogeneración, que satisfagan 100% la carga térmica del cliente siempre va a haber un excedente de energía eléctrica que debe ser vendida, añadió que con CONUEE se trabaja en un proyecto para determinar el potencial real de cogeneración en México.

En el tema de la digitalización mencionó que la industria de la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica no es ajena a ésta, sin embargo señaló que la forma de generar energía  eléctrica no ha cambiado desde la época de Edison, quien inventó el  concepto  de generación, lo que ha cambiado es la parte del control, la protección, medición y automatización, que es precisamente la digitalización y ha permitido avances significativos en la forma de operar los sistemas eléctricos.

El Presidente de COGENERA finalizó su disertación indicando que en transmisión y distribución  también se tiene la necesidad de automatizar las redes, en donde el Internet de las cosas y la inteligencia artificial juegan un papel importante, pero consideró que en el tema de la digitalización debe haber un límite, porque llevada al extremo deshumaniza a la sociedad.

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