La fotovoltaica y la eólica amenazan las plantas de carbón y de gas ya construidas

Revista Caname Digital publicó información de Energías renovables en la que refiere que la solar fotovoltaica y la eólica terrestre son las fuentes más baratas de generación eléctrica cuando se trata de nuevas instalaciones para, al menos, dos tercios de la población mundial.

Dos tercios que viven en lugares donde se genera el 71% del producto interno bruto mundial y el 85% de la generación global de energía. El almacenamiento energético con baterías es, además, la tecnología más barata para acometer los picos de demanda (hasta dos horas de duración) en las regiones que tienen que importar gas natural, como Europa, China o Japón.

Destacó que el último análisis realizado por BNEF muestra que el coste de la energía (LCOE) de la eólica terrestre y la fotovoltaica en grandes plantas ha caído un 9% y un 4% en la segunda mitad de 2019, hasta los 44 y los 50 dólares MWh, respectivamente. Mientras, el LCOE para el almacenamiento en baterías se ha reducido hasta los 150 dólares MWh, aproximadamente la mitad que hace dos años.

La eólica ha vivido la caída de costes más significativa desde 2015. Debido, principalmente, a un aumento en el tamaño de los aerogeneradores, que ahora tienen de promedio 4,1 MW y un precio de unos 700.000 dólares por megavatio para proyectos recientemente financiados.

En Brasil, por ejemplo, donde los recursos eólicos son amplios, la crisis económica de 2016 ha hecho que el coste de capital para proyectos eólicos haya crecido un 13%. El análisis de BNEF sugiere que los intereses han caído ahora a niveles anteriores a esa crisis. Lo que significa que los mejores proyectos eólicos en tierra pueden alcanzar un LCOE de 24 dólares por MWh, el más bajo a nivel mundial. Le siguen EE. UU., India y España, con 26, 29 y 29 dólares MWh, respectivamente, excluyendo subsidios como créditos fiscales.

En China, el mercado fotovoltaico más grande, el LCOE está en 38 dólares MWh, un 9% menos que en la segunda mitad de 2019, tras un rápido despliegue de módulos monocristalinos de mayor rendimiento. La nueva construcción solar en el país está ahora casi a la par con el coste de funcionamiento de las centrales eléctricas de carbón, que trabajan con un promedio de 35 dólares el MWh. Esto es significativo a medida que China avanza en su agenda de desregulación, abriendo la competencia en el sector eléctrico.

“A nivel mundial, estimamos que algunos de los proyectos fotovoltaicos más baratos financiados en los últimos seis meses podrán alcanzar un LCOE de 23-29 dólares MWh, lo que supone rendimientos competitivos para sus inversores de capital. Estos proyectos se pueden encontrar en Australia, China, Chile y EEUU, donde la energía solar desafiará el negocio de las plantas ya existente de combustibles fósiles”.

Según Tifenn Brandily, autor principal del informe BNEF, “ha habido mejoras drásticas en la competitividad de costes de la energía solar y eólica. En parte porque ambas tecnologías extraen mejor los recursos renovables del sol y el viento. Pero nuestro análisis también sugiere que desde 2016, las subastas están obligando a los desarrolladores a ahorrar costes al aumentar el tamaño del proyecto y las carteras. Una escala más grande les permite reducir gastos de balance de las plantas, reducir en operación y mantenimiento, y tener una posición de negociación más fuerte a la hora de buscar y comprar equipos”.

A nivel mundial, BNEF estima que el parque eólico medio ha duplicado su potencia instalada desde los 32 MW en 2016 a aproximadamente 73 MW en la actualidad. Las plantas fotovoltaicas son un tercio más potentes hoy en día, con 27 MW de media.

Para Brandily “con las tendencias actuales, el LCOE de los mejores proyectos de energía solar y eólica estará por debajo de los 20 dólares por MWh antes de 2030. Hace una década, los costes de generación solar estaban muy por encima de los 300 dólares, mientras que la eólica rondaba los 100 dólares. Hoy en día, los mejores proyectos solares en Chile, Oriente Medio y China, o proyectos eólicos en Brasil, Estados Unidos e India, pueden alcanzar menos de 30 dólares por MWh. Y hay muchas innovaciones en curso que reducirán aún más los costes”.

El almacenamiento en baterías es otro ejemplo de cómo la escala puede desbloquear la reducción de costes. Hoy, BNEF estima que la capacidad promedio de los proyectos de almacenamiento es de aproximadamente 30 MWh, cuatro veces más que los 7 MWh por proyecto de hace cuatro años. Desde 2018, el aumento del tamaño de los proyectos combinado con un aumento de la capacidad de producción y avances en la densidad energética de las baterías, han reducido a la mitad el LCOE del almacenamiento de energía. El índice de referencia global LCOE de BNEF ahora se ubica en 150 dólares por MWh para sistemas de almacenamiento de baterías con una duración de cuatro horas.

China es el país con los costes de almacenamiento más baratos a nivel mundial, a 115 dólares por MWh. Ventaja competitiva que depende principalmente de la proximidad de los desarrolladores a la cadena de suministro de equipos y al uso más extendido de productos químicos más baratos de LFP (fosfato de hierro y litio). En comparación, el LCOE de las turbinas de gas de ciclo abierto por MWh está entre 99 dólares en Estados Unidos y 235 en Japón, con China en 145 dólares.

El análisis LCOE de BNEF se basa en información sobre proyectos reales que comienzan su construcción y en información de precios de proveedores. Su base de datos cubre casi 7.000 proyectos con 25 tecnologías (incluidos los diversos tipos de generación de carbón, gas y nuclear, así como las energías renovables), ubicados en 47 países de todo el mundo. Los datos utilizados para el último informe provienen de acuerdos reales en los últimos meses y, por lo tanto, no reflejan lo que puede suceder con los datos que resulten del shock económico provocado por la pandemia de coronavirus, explican desde BNEF.

Seb Henbest, economista jefe de BNEF, ha explicado que “el coronavirus tendrá una variedad de impactos en el coste relativo de la electricidad fósil y renovable. Una pregunta importante es qué sucederá con los costes financieros a corto y medio plazo. Otro se refiere a los precios de los productos básicos. Los precios del carbón y el gas han caído en los mercados mundiales. Si se mantiene la tendencia, podría ayudar a proteger la generación de combustibles fósiles por un tiempo del ataque de las energías renovables”.

Energías renovables

Publicado en Revista Caname Digital

29 de abril de 2020

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