EDITORIAL

El año 2020 ha sido muy impactante, los efectos causados por la contingencia sanitaria fueron insólitos e inesperados, tuvieron afectaciones severas en el desempeño de nuestro sector y en la economía del país.

 

El confinamiento obligado, que lleva ya varios meses, se ha reflejado en impactos importantes en los procesos productivos, principalmente los que están fuertemente vinculados a las cadenas globales de valor, en donde también nuestro sector tuvo afectaciones. Si bien era evidente que el ciclo en la actividad manufacturera venía descendiendo desde el año pasado, se agudizó más la caída en el país como resultado de la decisión de suspender todas aquellas

actividades consideradas como no esenciales.

 

De manera particular la inversión en el sector eléctrico se ha restringido, fuimos testigos de la cancelación de los proyectos de generación de energía anunciados desde al año pasado, así como el diferimiento en plazos para los proyectos de transmisión y distribución. Por lo que hemos señalado que es urgente e imperativo que el gobierno dé celeridad a los  proyectos de infraestructura eléctrica, considerando esquemas de inversión en donde se aproveche la capacidad técnica y de financiamiento del sector privado.

 

A la suma de todo esto, saldos de salud y sociales, se agregan los daños económicos de la crisis, que han incidido en el actuar de nuestra economía. Las condiciones no son favorables. Banxico ha señalado que se prevé una caída del PIB del 9% y esperan que la inflación llegue a un nivel de 3.6 por ciento para el cierre de este año.

 

Como CANAME hemos llevado nuestros mensajes a la autoridad y participado en distintos foros para elevar nuestras inquietudes y propuestas enfocadas a recuperar el rumbo de la competitividad. De la misma manera nos dimos a la tarea de estar cerca de nuestros afiliados, compartiendo información y desarrollando la emisión de protocolos de actuación para las distintas etapas y se brindó orientación y asesoría.

 

Establecimos un mecanismo de Informe Semanal sobre las actividades desarrolladas en las distintas áreas de la Cámara alineados a nuestros objetivos estratégicos, asimismo hemos aplicado encuestas a los afiliados para conocer el impacto de nuestras actividades y responder de manera efectiva.

 

De igual forma, se incrementó la interacción en medios digitales, efectuando más de 30 conferencias con la participación de especialistas y personalidades del más alto nivel del sector público y privado que contribuyeron a resolver inquietudes y dudas en temas como: normalización, tendencias tecnológicas e innovación, comercio, financiamiento para Pymes, COVID-19 entre otros.

 

Firmamos un convenio con NAFIN con el objetivo de potencializar las habilidades, mejorar la gestión empresarial y fortalecer la competitividad de las empresas, creando una comunidad de capacitaciones en línea exclusiva para nuestros afiliados y su personal.

 

Rediseñamos el Simposium Internacional de la Energía CANAME, por primera vez en formato digital, posicionándonos una vez más como un espacio de encuentro para los líderes del sector, logrando la presencia de marca de las empresas con visibilidad internacional, una amplia reseña de este evento la encontrará en esta edición.

 

Siguen en el aire múltiples preguntas de qué se puede esperar para el 2021. Lo que podemos comentar es que el mundo ya no será el mismo, hay una nueva normalidad. Serán fuertes los retos económicos, tendremos que implementar nuevas formas de trabajo y reinventarnos para seguir adelante, sin embargo, los industriales de manufacturas eléctricas nos hemos caracterizado por ser vanguardistas e innovadores, sigamos sumando esfuerzos y mantengamos la unidad.

 

Finalmente, quiero aprovechar para desear a todos ustedes unas felices fiestas y un año 2021 más esperanzador, y sobre todo acogerlo con ilusión y esperanza para que pronto podamos recompensar lo que dejamos en el camino.

Hugo Gómez Sierra

EDIPresidente de CANAME

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